22 agosto 2016

Brazo de gitano de patata y atún

Esta receta me lleva directa a mi abuela y las celebraciones en que nos juntábamos todos los primos en su casa. No recuerdo ninguna de estas comidas familiares en que ella no hubiese preparado un brazo salado a base de puré de patata y que presentaba esmeradamente adornado. Los rellenos los iba variando, aunque normalmente solía ser o de atún, huevo duro y surimi (a veces con trocitos de piña incluida) o de la típica ensaladilla rusa.


Aunque llevaba ya tiempo con la idea de probar a hacer el brazo, me pasaba lo de siempre, que por una cosa u otra al final se me iban los días. Bueno, y que tampoco sabía muy bien cómo, o mejor dicho dónde, presentarlo para que quedase bonito y le hiciese justicia al del mi abuela *aunque el suyo fuese el triple de grande 😅  Y en esas estaba cuando di con este plato-pequeña fuente en la web de Ohgar, que ya se ha convertido en mi tienda oficial en cuanto a monerías de cocina se refiere.
   
Total, que un poco como homenaje a la que considero mi segunda madre y a todos los recuerdos bonitos que tengo de ella, me hacía ilusión subir esta receta y así no perderla. Por fin, ¡aquí está!

17 agosto 2016

Carrot cake oatmeal cookies {Galletas de avena y zanahoria}

Hacía lo suyo que no me animaba a preparar galletas caseras y aunque en un principio pensaba a hacer las habituales de avena, me acordé de unas parecidas, también con copos, que me guardé *hace a saber cuanto* del blog Amy's Healthy Baking, y que incluían zanahoria rallada, un ingrediente que nunca había probado a echarle a unas galletas y tenía curiosidad de ver qué salía.


Hay que decir que no quedan tan crujientes como lo son las galletas convencionales, sino que su textura es algo más blandita e incluso algo abizcochada, llenas del agradable sabor de la mezcla de miel, zanahoria y canela. Eso sí, me ha faltado conseguir unos bordes más redonditos (es decir, un poco más de paciencia al extenderlas sobre la placa) pero no hay problema, perfecta excusa para repetirlas 😋

10 agosto 2016

Crema fría de pepino y yogur

Nunca me habían llamado especialmente las cremas frías (bueno, he de decir que realmente las de ningún tipo) pero desde hace un par de años, según he ido probando recetas de algunas, cada vez soy más aficionada a ellas, especialmente las frías y templadas, tanto para acompañar la ensalada o como entrante, sobre todo en verano. De esta casi podría decirse que se trata de una especie de tzaziki, un plato típico griego a base de yogur, pepino rallado y menta o hierbabuena, pero en su versión líquida.


Además de sana y ligera esta crema se prepara en 5 minutos y sin apenas ensuciar nada, ya que necesitaremos poco más que una batidora. Por supuesto, también puede prepararse con antelación y dejar en la nevera hasta que vayamos a tomarla. En este último caso, a la hora de llevar a la mesa sólo hará falta mover un poco para asegurarnos de que esté todo bien integrado y servir. Vayamos a por la receta 😄

25 julio 2016

Pastel turco de yogur {tarta de yogur griego}

En cuanto vi la receta y fotografía del pastel turco de yogur en el libro Gordon Ramsay's World Kitchen le puse un marcador para no perderla de vista. Parecía totalmente una tarta de queso sólo que entre sus ingredientes no llevaba queso sino yogur griego. ¡Había que probarlo! y aunque ahora en verano no suele apetecer encender el horno, este pastel lo merece. Queda agradablemente esponjoso y ligero y sí se aprecia el sabor del yogur. Además, a ello se suma el punto cítrico del almíbar o cobertura de naranja. 


De textura es muy muy parecido a la tarta de queso y chocolate blanco, es decir, el famoso pastel japonés de 3 ingredientes que hace meses llegó a prácticamente todos los blogs de cocina sólo que bastante más ligero. 

De paso he estrenado este bonito platillo, y así doy un poco de descanso al liso que suelo usar para todo, como por ej. la tarta de mantequilla de cacahuete o la de Oreo, y es que no suelen gustarme los platos (ni nada en general) con decoraciones recargadas. Este me encantó por la orla de su borde, sencilla y elegante, y me viene perfecto para el tamaño de molde que suelo usar. Lo encontré curioseando por la web de Ohgar y, como suele decirse y se deduce de la imagen, el resto es historia 😜  ¡Vamos a por la tarta!

20 julio 2016

Pan de molde de remolacha

Aunque en verano el Desafío descansa de manera oficial, para quienes en estos dos meses seguimos por la red nos quedan los voluntarios, que sirven como perfecta excusa para probar alguna receta de retos anteriores que no hubiésemos preparado todavía y se nos hubiese quedado pendiente de probar. Como este mes sería desafío salado, había que mirar entre estos *reservamos el dulce para agosto 😝
Después de repasar la lista, he optado por el 9º reto: ¡pan!


Últimamente los panes que hacemos en casa suelen ser con panificadora, que ahorra bastante faena, y aunque sea sólo el amasado se agradece. Aunque para el Desafío me apetecía probar una receta un poco más, digamos, historiada. En plena indecisión me acordé del espectacular pan de molde de remolacha que encontré en el blog de Leila, por lo que además sabía que iba a salir bien seguro (encontraréis de todo en su recetario, aunque ella sabe que mi debilidad es ¡su sección árabe! con dulces tradicionales como babuchas de sésamo schbakia)

Pero bueno, dejando de pensar en ellas, antes de que un impulso irrefrenable me lleve a la cocina, y volviendo al pan, una vez probado he de añadir a lo de bonito ¡riquísimo! con una miga muy tierna. Como me apetecía una versión pequeña usé la mitad de los ingredientes, así que si se busca un pan hermoso (o dos, dependiendo de los moldes que usemos) mejor duplicar las cantidades.

11 julio 2016

Bean blondie {Blondie de judías}

En vista de que el brownie de judías se ha convertido desde la primera vez que lo hiciese en uno de nuestros favoritos, tenía pendiente probar su versión blondie, la versión blanca de este dulce, es decir, prácticamente los mismos ingredientes sólo que prescindiendo del cacao. Aunque la receta en la que me he basado se prepara con garbanzos, preferí cambiar éstos por judías blancas, que tienen un sabor más neutro.


A falta de haber probado un blondie de verdad no sabría ni puedo asegurar si realmente éste se le parece en algo o, por el contrario, nada que ver. En cualquier caso, tiene una textura suave que se hace muy agradable y, entre la esencia de vainilla y las gotas de chocolate, de sabor queda buenísimo, especialmente después de pasar unas horas en la nevera. Más ahora, con el calor que está haciendo, ¡que se agradece todo lo frío! De hecho, el próximo pienso acompañarlo de una bola de helado :P

08 julio 2016

Zebra cake {bizcocho cebra}

Ayer, cuando se estaba horneando este bizcocho, lo pensaba, ¡la de tiempo que hacía que no preparaba ninguno en casa! El último que recuerdo haber hecho fue (meses y meses ha) uno de galletas Príncipe al microondas, aunque ese es tan sencillo que casi-casi cuenta como medio :P Y ya que, por fin, ha caído por casa un molde de silicona (bueno, en realidad fueron 3, pero ¡no era cuestión de usarlos todos a la vez!) he querido estrenarlo con un bizcocho cebra, que a pesar de conocerlo desde hace bastante todavía no me había animado. 


Lo único malo de este bizcocho es la incertidumbre de no saber cómo habrá quedado realmente hasta que no se corta, pero eso también le añade un punto de emoción. Aunque el dibujo no quedó perfecto, con un curioso efecto reloj de arena por el centro, para ser el primero de este tipo tampoco puedo quejarme, y de sabor estaba muy bueno, que es lo principal. Como siempre, aunque no llevaba idea, terminé haciendo una versión reducida en grasas y azúcar, pero por si alguien quiere hacer la receta tal cual, dejo los ingredientes que deberían ser y entre paréntesis los ajustes que hice.