♪ ¡Cumpleaños feliiiiz, cumpleaños feliiiiiz…! ♬♪ Dos añitos que cumple ya el Desafío en la Cocina, y no podía faltar su correspondiente pastelito de celebración :D Así como el año pasado nos decantamos por una tarta de café y chocolate, esta vez el elegido democráticamente ha sido un pastel alemán, que no es lo más vistoso en cuanto a tartas se refiere pero que está muy bueno, sobre todo la parte crujiente de arriba. Las posibilidades son muchas: desde el típico con base de bizcocho, manzana a trocillos y el streusel, hasta otros con una especie de masa quebrada, crema tipo pastelera y también el streusel, que lógicamente no puede faltar.
Este en concreto lleva una base de bizcocho, una capa de fresas y el crujiente por encima. De sabor quedó genial, pero siendo sincera creo que no lo repetiría con esta fruta, ya que esa parte quedó como una mermelada y en el centro se deslizaba un poco a la hora de servir por lo que al final terminamos casi por comerlo con cuchara. Aunque el sabor que da la fresa es espectacular.