El año pasado queríamos llevar algo a la cena de Nochebuena que no llevase demasiada complicación y que pudiésemos transportar en el coche sin que sufriesen "desperfectos". Al final decidimos hacer galletas de Navidad y darles diferentes formas
con cortapastas. Como no sabíamos bien la cantidad de galletas que saldrían duplicamos las cantidades de la receta y el resultado fue...
¡Más de 5 horas en la cocina! Haciendo la masa, dejándola enfriar, cortando estrellitas, horneándolas, dejándolas enfriar para ponerles glasa a algunas… en fin, que temiendo quedarnos cortos nos salieron galletas para un mes. Eso sí, gustaron mucho, así que ¡mereció la pena!
Por suerte este año ya íbamos sobre seguro, y como también teníamos pensadas hacer las de Nutella, nos ajustamos a las cantidades que indica la receta y utilizamos moldes de estrellitas de dos tamaños.


