Este biscuit lo teníamos en pendientes desde que nos enviase la receta Clara por e-mail hace casi un mes, pero es que ¡no había manera de encontrar higos secos! Si ya en el momento en que leímos el correo nos hizo mucha ilusión que nos mandase este dulce que prepara en su casa por Navidad, cuando la hemos probado nos hemos quedado todavía más encantados (¡y agradecidos!) con ella. Es un postre que ninguno de los dos conocíamos y que queda suave, cremoso y con un sabor que recuerda al también navideño pan de higos, que ambos adoramos.
Es típico de su tierra, Cáceres. Una provincia de la que no se suele escuchar mucho pero que tiene sitios tan preciosos como el valle del Jerte en primavera con sus cerezos en flor, y otros tantos de patrimonio cultural, empezando por la propia capital de provincia. Sirva pues de paso un poco de reivindicación, que España no sólo es Madrid o Barcelona. Hay rincones que apenas se nombran y merece la pena conocer.
Y ya antes de pasar a la receta... Clara, tenemos que decirte que a partir de ahora este biscuit también va a ser típico en nuestras casas, así que con él se ha venido un poquito de Cáceres a Valencia :)
