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20 junio 2016

Mont Blanc 🇫🇷

¡Llegó el último Desafío antes del descanso veraniego! Este mes tocaba dulce y no ha sido una única receta sino que las bosses decidieron complicarlo un poco más, con varias que tienen en común el hecho de ser de tamaño individual. Pero no sólo eso, sino que además delegaron su tarea a cinco compañeras, encargadas de elegir las recetas a preparar. En mi caso fue Isabel la boss en funciones, que propuso unos Mont Blanc, un postre en la actualidad bastante extendido pero que parece ser originario de la región de los Alpes.  


No hay más que ver su forma para entender el por qué de su nombre, y es que son una especie de pequeñas montañitas. Aunque lo típico es que la crema exterior sea a base de castaña, dada la época del año en que nos encontramos y la dificultad de encontrar éstas, podíamos emplear en su lugar almendras o avellanas, como ha sido mi caso.

20 noviembre 2014

Bolas de castañas

Este mes el Desafío ha sido cosa de las hermanas Camilni, y su propuesta ha sido... ¡dulces tradicionales fritos! ¡Uh! Cuando vi la última palabra me dio un pequeño nosequé, y ya estaba pensando en una versión alternativa al horno peeero rien de rien porque había dos condiciones: que estuviese necesariamente frito, y que no fuese típico de la comunidad autónoma en la que vivimos. 


Como dulces fritos conozco más bien pocos, y no quería que fuesen los típicos roscos o masa frita, me tocó ojear algún que otro libro, hasta que di con esta monería de bolas de castañas ¡y fritas! No me resistí. La receta es tradicional de Galicia y está sacada del mismo libro que el pastel de arroz con leche, aunque también aparece (idéntica) en Repostería de conventos y monasterios. Como todo lo frito, llevan su faena, pero quedan muy ricas. Y un día es un día. 

06 noviembre 2014

Tarta de castañas {Chestnut cake}

No podía faltar al menos una receta de castañas en noviembre, con su inevitable paliza previa a pelar unas cuantas para preparar la crema dulce, entre otras cosillas. Esta vez fue un kilo entero de castañas, lo que se tradujo en casi dos horas sin parar de quitar cáscaras (que a veces se resistían lo que no está escrito), llegando a no sentir las yemas de los dedos de lo arrugadas que las tenía. Pfff, qué largo se me hizo ese rato... ¡Menos mal que después compensa por completo! *


[English version below]

Por mucha paliza que sea, cuando ves postres como la tarta de Marilú, una de mis compis de Desafío, lo que menos piensas es en la parte de pelar castañas. No pude resistirme a ella, y más cuando el año pasado me había quedado con ganas de preparar una tarta de castañas al horno.

* Si alguien conoce un método de pelar castañas bueno, bonito, barato efectivo, fácil y rápido; ¡mis manos y yo lo agradeceremos mucho!

27 noviembre 2013

Tarta de castañas y cuajada {sin horno}

Este ha sido el principal uso de la crema dulce de castañas: tarta fría de castañas y cuajada recubierta con una fina capa de más crema de castañas *¿se nota que me gustan?* Estaba muy rica aunque he de decir que cuando pensé en hacerla con cuajada, creía que el sabor de esta última ni se notaría y sí que lo hace, aunque ligeramente, pero se nota. Igualmente me ha gustado el resultado :)


He de decir que la fotografía no le hace la justicia que debiese, pero entre que el día estaba nublado y como el Sol no tenía mucha pinta de querer aparecer y tampoco íbamos a estar esperando pues... la hice tal cual. Aunque, como era previsible, despejó apenas nos terminamos de comer las porciones, o sea que media tarta ya no estaba en el molde ni en los platos.

22 noviembre 2013

Crema dulce de castañas

Además de calabazas el otoño también trae... ¡castañas! Sólo las había probado asadas (que me encantan) pero cuando el año pasado vi la receta de esta crema en Gastronomía&Cía tardé poco en probarla. Así que no es la primera vez que la preparo, sólo que la anterior fue antes de tener el blog, y como gustó tanto en casa, sabía que iba a repetirla tarde o temprano y aprovechar para preparar algún postre con ella. 


Eso sí, ya no recordaba la paliza que es pelar castañas... ¡Ufff! Y 1kg. que ha sido esta vez. Pero cuando pruebas esta crema (o lo que sea hecho con ella) merece la pena y se olvida el resto. Es sorprendemente agradable de sabor y una vez peladas las castañas, sólo es poner a cocer y triturar, y después aguanta unos días en la nevera perfectamente conservada.