Recetas dulces que lleven calabaza pueden verse muchas por la red en estas semanas de otoño, pero las saladas normalmente suelen quedarse en cremas o como parte de salteados de verduras, que no están mal pero tampoco me entusiasman especialmente. Por eso, cuando el otro día estaba ojeando una revista vieja por ver si había algo interesante y me encontré con una receta de macarrones acompañados por una sencilla {pero cremosa} salsa de calabaza, no dudé en que ¡tenía que probarla!
Y como era de esperar, me encantó. La salsa queda algo dulzona si no se le añade *bastante* sal, pero como en mi casa de forma habitual se ha cocinado con poca o nada no me molesta. Ese punto dulce que recordaba a algunas comidas árabes con esos contrastes de sabores tan peculiares y deliciosos.

.jpg)